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El Hombre De Vinci – Parte I de II

Aunque Vinci oficialmente es una “ciudad”, es realmente un pueblo y a la vez una comuna de la Ciudad Metropolitana de Florencia en la región italiana de Toscana.  La domus natalítia* del magnífico erudito renacentista de prodigioso talento Leonardo Da Vinci, se encuentra a las afueras de este pueblo.

Su nombre completo de pila fué Lionardo di Ser Piero da Vinci y vivió trayendo iluminación a este planeta entre los años de 1452 y 1519.  Ordinariamente conocido por la caterva inconsciente como Leonardo da Vinci, o simplemente Leonardo.  El hombre de Vinci nació en lo que fué la República de Florencia, ahora; Italia.

Leonardo, nació de padres solteros el 15 de Abril de 1452, cerca de Vinci, una ciudad de montaña en el paisaje rural toscano entre Florencia y Pisa.  Se polemiza que su madre fué Doña Caterina di Meo Lippi, la adorable hija de un campesino local; y su padre, Ser Piero da Vinci, quien tenía un elevado y reconocido estatus como notario público.  Ser un notario público en ese entonces conllevaba una alcurnia y una importancia enormes, y la imagen pública de un notario era inmejorable, tal como su circunstancia pecuniaria.

Esta era una importante y rentable profesión a la que Leonardo pudiese haber optado si no hubiese sido un bastardo nacido fuera del matrimonio.  En aquellas eras, el bastardo no tenía valor social, por el contrario, era de una insignificancia moral y social muy marcada.  Esta es una peculiar historia con muchos paralelos y semejanzas a la poca conocida, real y verosímil historia de nuestro gran Almirante del Mar Océano Don Cristóbal Colón, nacido en Felanitx, Mallorca, Islas Baleares, España.  ¡España!  Cuando el Mallorquino Don Cristóbal Colón triplicó el tamaño del paneta, Leonardo tenía 40 años de edad.

La Edad Curtal*

Tenemos muy poca información verificable acerca de la niñez de Leonardo.  Los pocos registros sobrevivientes insinúan que vivió la mayor parte de su puericia al lado de sus abuelos en Vinci, quienes le brindaron una educación rudimentaria de acuerdo a sus posibilidades y patrimonios.  A pesar de la mezquina educación que pudo obtener de sus abuelos -herramienta que usó y desarrolló magistralmente, esta formación le brindó la oportunidad de hacerse notar.  En algún momento de su mocedad, el padre de Leonardo reconoció las notables habilidades artísticas de su hijo bastardo, lo que le llevó a enseñarle algunos de los dibujos de su hijo a uno de sus clientes.

Este cliente no era otro que el renacentista italiano Andrea del Verrocchio.  El nombre de Pila de Andrea del Verrocchio era Andrea di Michele di Francesco d‘Cioni, quien fué un consumado pintor, escultor y orfebre quien fué maestro de un importante taller en Florencia.   Aparentemente se le conocía simplemente como Verrocchio por su apellido.  Andrea del Verrocchio reconoció el potencial de Leonardo, y se comprometió a llevarlo como aprendiz a su taller artístico en Florencia.

Desde el comienzo y como aprendiz en la academia de Verrocchio, Leonardo requintó a sus compañeros con una habilidad sin paralelos, y muy pronto sobrepasó a su mentor.  La habilidad de Leonardo se hizo patente tempranamente mientras colaboraba con su mentor originando una serie de pinturas religiosas, y principalmente en la construcción de la esfera de cobre que corona la cúpula de la bóveda de Filippo Brunelleschi.  El Maestro Brunelleschi fué un arquitecto y diseñador italiano considerado como uno de los fundadores de la arquitectura renacentista, y se le acepta entre los eruditos como el primer ingeniero, planificador y supervisor de construcción moderno.  

El primer trabajo considerado como encargo independiente que se le atribuye a Leonardo es un paisaje a pluma y tinta del valle de Arno el que lleva su nombre por el río Arno.  Esta pintura data del año 1473 cuando Leonardo tenía solo 21 años de edad.  En los años siguientes obtuvo otros trabajos tales como un retablo para una capilla en el Palazzo Vecchio en la Piazza della Signoria en Firenze, y el cuadro "La Adoración de los Magos" para un grupo de monjes agustinos en San Donato, Florencia en 1481.  Pero Leonardo viajó para Milán al año siguiente, dejando este cuadro sin terminar.  Desde entonces, el cuadro ha estado en la Galería Uffizi en Florencia desde 1670.

Vida Profesional

Aunque las pinturas y frescos de Leonardo son los más afamados y conocidos, el increíble caudal de manuscritos y dibujos de este hombre de Vinci desenmascaran las mecánicas  que encerraba su insólita genialidad.  La enorme y aparentemente ilimitada fertilidad de su mente,  la esplendidez y la frondosidad de las muchas hipótesis que Leonardo demostró, las diversas y excitantes jornadas intelectuales, científicas y filosóficas que Leonardo exploró, surgen vívidamente en cada uno de los 7,000 folios los que se conservan hoy en Windsor, en las bibliotecas de París, Londres, Madrid, Turín y Milán; y en la colección privada de William Henry Gates III, conocido por nosotros simplemente como Bill Gates, quien está evaluado hasta Abril de 2019 en la onerosa cantidad de más de 100 Billones de dólares.  ¿Qué cosas, no?

Leonardo pasó la mayoría de su carrera entre Florencia y Milán.  La curiosidad de Leonardo era increíble y procuró perseguirla ampliamente en muchos campos, sin importarle cuán minúsculos éstos fuesen.  Leonardo estudió Latín, inquirió acerca de cómo construír cristales para ver la luna más cerca, y cómo describir la causa de la risa entre muchas de las variadas y quizá adarmes* inquietudes de su fértil mente.

Leonardo escrutó y coleccionó trabajos literarios, estudió a Euclides de Megara el matemático Griego, y al Griego Arquímedes de Siracusa, otro matemático, físico, ingeniero, inventor y astrónomo.  Donde otros adoptaban lo perceptible, Leonardo examinaba nimiedades como ángulos geométricos, las mecánicas de la dilatación de la pupila, las distancias en las características de la cara, etc.; brincando sin orden o euritmia de una disciplina a otra mientras investigaba posibles vínculos entre ellas.  Esbozó naturaleza y dibujó filigranas, bosquejó máquinas voladoras, diseñó complicados artilugios bélicos para su burgués regente el Duque de Milán Ludovico María Sforza (Ludovico el Moro), el hombre que comisionó la conocida obra: “La Última Cena”.

Vida Social

Afortunadamente para Leonardo, su juventud se desarrolló y prosperó en el meollo y núcleo del pensamiento y cultura humanista cristiana en la floreciente República de Florencia.  Leonardo comenzó su aprendizaje con Verrocchio en 1466, año en que murió su maestro el gran escultor Donato di Niccolò di Betto Bardi conocido como Donatello.  Donatello fué un escultor italiano del Renacimiento originario de Florencia.  Basado en escultura clásica desarrolló un estilo renacentista completo e inclusivo en escultura que se diseminó en Roma, Padua y Siena, género que se difundió a otras partes de Italia.

A pesar de que Leonardo tenía muchos amigos y aún más conocidos, el Hombre de Vinci siempre conservó su vida privada incógnita.  A raíz de esta meticulosa y clandestina mesura y discreción, la sexualidad de Leonardo ha sido un constante objeto de sarcasmo, imprudente cuestionamiento y agiotaje*.  La tendencia a cuestionar este aspecto de Leonardo se incitó a mediados del siglo XVI y resurgió más tarde con más fuerza en los siglos XIX y XX.  Uno de los cuestionadores más agresivos en este campo fué el neurólogo austríaco y fundador del psicoanálisis, Sigismund Schlomo Freud.

Se especula que las relaciones personales más íntimas de Leonardo fueron con sus alumnos Gian Giacomo Caprotti da Oreno, más conocido como Salaì quien ademas fué un pupilo de Leonardo, un artista italiano y alumno entre 1490 a 1518; y Francesco de Melzi, quien fué un pintor italiano nacido en una familia de la nobleza Milanesa en Lombardía.  Las dudas acerca de la sexualidad de Leonardo se desprenden de la correspondencia que Francesco de Melzi les envió a los hermanos de Leonardo para informarles de su muerte, donde describió los sentimientos personales de Leonardo por sus alumnos como amatorios, vehementes y apasionados.

En el siglo XVI comenzaron a emerger aseveraciones de que estas relaciones de Leonardo eran de naturaleza sexual o erótica.  Los archivos judiciales de la Republica de Florencia del año 1476, cuando Leonardo tenía apenas veinticuatro años de edad, registran que Leonardo y otros tres jóvenes fueron acusados ​​de sodomía en un incidente que involucró a un pelandusco masculino muy conocido trabajando como meretriz.  Los cargos fueron impugnados por falta de pruebas, pero se pondera que dado que uno de los acusados, Lionardo de Tornabuoni, era familiar de Lorenzo de Medici.  Entonces la venta de Justicia estuvo en liquidación y la familia Medici ejerció su influencia para asegurar la destitución de los cargos, y la exoneración de los acusados.  ¿Le parece familiar?

Debido a esta circunstancias, desde aquel entonces se ha elucubrado y discutido sobre la presunta homosexualidad de Leonardo, y la influencia de ésta en su arte, particularmente en la androginia y el erotismo exteriorizados y enunciados explícitamente en varios dibujos y pinturas eróticas de Juan el Bautista el predicador ambulante coetáneo de uno de los dioses cristianos; y Baco, conocido originalmente como San Juan Bautista.  Esta última es una pintura del Museo del Louvre en París, Francia, basada en un dibujo Leonardo de Vinci.

Legado

Los abundantes y detallados datos científicos y eruditos que Leonardo anotó en sus variadas cartillas y borradores evidencian un trasfondo en cada pincelada de su mano.  Sus puntualizadas observaciones anatómicas sondearon en la biología de las expresiones faciales, sus dedicados estudios de los minuciosos efectos de luz y sombra le permitió a Leonardo delinear en sus dibujos y pinturas ruedos de un sofisma extraordinario, reemplazando con este estilo la acostumbrada técnica del Esfumato.  Sus efectos ópticos y su perspectiva espacial en la geometría de sus obras hacen de sus pinturas, composiciones extraordinarias y únicas.

Esta refinada sagacidad en su principio de la perspectiva está patente en su obra "La Última Cena".  La aplicación de sus estudios sobre la emoción humana y sus técnicas de sombreado y perspectiva le permitieron a Leonardo encarnar maestralmente la diferencia en la apariencia emocional de las personas que pintaba, las que aparentan ser sensibles en lugar de exhibir apariencias inflexibles.

Efectos Menoscabantes

La extraordinaria y vasta inventiva de Leonardo vino con un precio inesperado.  Leonardo constantemente enfurecía a sus clientes con continuos retrasos en sus encargos y una infinidad de trabajos sin terminar incluyendo la famosa obra inconclusa "La Adoración de los Magos".  Los eruditos imputan esta falta de consistencia a la insaciable inquietud de Leonardo por experimentar nuevos tópicos y a su ávido afán perfeccionista.  Para Leonardo el desafío de crear superaba la expectativa de forjar.  Es lo que yo llamo el Itiner(1) de mis historias.

(1) Itiner:
Narro mis historias porque la aventura no está en la meta, sino en la jornada. Narro estas jornadas para revivir su aventura porque las metas cuando se alcanzan, pierden su valor y entonces se tornan efímeras; y se tornan efímeras porque su culminación priva a la aventura del pináculo de la meta. Lo único eterno y con propósito, es la jornada.

Mientras más conocimiento se agenciaba el Hombre de Vinci, más áreas de estudio e investigación analítica se abrían en la mente de Leonardo, haciendo casi imposible la conclusión de los trabajos que estaba haciendo.  Su poderosa inclinación al estudio de nuevas metas era superior al valor de lo que estaba produciendo.  Es como tener dos mentes: una que ejecuta y la otra que descubre, siendo esta última la fuerza determinante y definitoria.

Mientras pintaba, la mente descubridora de Leonardo, la que estaba siempre en eterna actividad y funcionamiento; con cada pincelada de la maestra mano de Leonardo ésta elucubraba que se podían crear más órdenes y progresiones de tono para crear una transición imperceptible y progresiva casi inapreciable, una conversión paulatina desde la sombra más clara a la más oscura en una escala casi interminable de tonos.   Exámenes y diagnósticos analíticos de radiación de ondas electromagnéticas (rayos X) de algunas de los trabajos de Leonardo desenmascaran sus numerosas rehechuras mientras pintaba, conocidas como Pentimenti (arrepentimientos).  Este proceso y concepto de aprendizaje interminable trae serias consecuencias prácticas lo que afecta el finalizar o completar una tarea.

Posiblemente es por esta razón por la que Leonardo jamás publicó ninguno de sus fascículos.  Quizá Leonardo tuvo el propósito de consumar sus tratados sobre las muchas cuestiones sobre las que estudiaba, incluyendo temas de geología y anatomía; sin embargo, sus croquis y pergaminos se los cedió a su devoto discípulo Melzi para que los escrutara antes de terminarlos.  En los años ulteriores a la muerte de Leonardo, la gran mayoría de sus notas y cuadernos originales fueron hurtados, sisados o perdidos.  Las obras y trabajos sobrevivientes de Leonardo comenzaron a publicarse a finales del siglo XVIII, más de 200 años después de su muerte.  

Arrivederci

La correría final de Leonardo acaeció durante el Otoño de 1516.  Ésta se desenvolvió en Amboise, Francia, donde el Rey Francisco I de Francia, un admirador de Leonardo y un prodigioso patrón y entusiasta de las artes, le ofreció un aceptable salario y la libertad absoluta para crear y producir lo que el maestro quisiese, y además; le regaló un pequeño castillo donde residir.  Leonardo ya estaba viejo para los estándares de la época.  A los 64 años, Leonardo tomó sus  numerosos dibujos y los tres retratos de los que jamás se separó: "San Juan Bautista", "La Virgen y el Niño con Santa Ana", y la "Mona Lisa", trasladándose a su nuevo y campechano castillo conocido como Clos Lucé (Château du Clos Lucé), a unos 500 metros del Castillo Real de Amboise, al que está conectado por un pasaje subterráneo.  En su nueva residencia y a través de la ventana de su aposento, Leonardo podía  vislumbrar el castillo del rey.

Durante su retiro en Clos Lucé, Leonardo agasajó al reino con originales redes hidráulicas, diseñó detallados planes para un nuevo palacete real, y coordinó alegres y originales celebraciones para el Rey Francisco I de Francia, su espléndido patrocinador.   A pesar de la abundancia de deliciosos platillos y un exuberante menú, Leonardo disfrutaba de un simple placer: tomaba sopa.  Por si no lo saben, creo que éste es un inmemorial secreto para vivir saludablemente por un largo tiempo.  Es el secreto de las tres “eses” (SSS: Sopa, Sexo y Sudor).  Desafortunadamente Leonardo se saltó las dos últimas eses y murió en Amboise, Francia el 2 de Mayo de 1519 a los 67 años de edad.  ¿Qué cosas, no?

Fin Parte I de II



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Et sub Glossarium Glossarium – (Cum amore legentibus)
Domus natalítia Casa natal en Latín
Curtal - Corto; abreviado; acortado; forma temprana del fagot
Adarme – Insignificancias, nimiedades, menudencias
Agiotaje - Especulación
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Post scriptum et quorumdam suggestionibus pro futurum: Si hay algún tema sobre el cual usted quisiera leer mis traumáticas y ligeramente psicopatísticas opiniones, por favor sugiéralo a: rguajardo@rguajardo.us.

Caveat: Mis opiniones personales pueden resultarle ácidas, demasiado honestas, corrosivas, irreverentes, insultantes, altamente irónicas, acerbas, licenciosas, mordaces y de una causticidad filosófica sin límites conocidos por el ser humano, y quizá no le apetezcan o acomoden intelectualmente; pero es lo que habrá disponible basado en su pedido.  Gracias. 



El Loco

La Jubaea Chilensis

Hay una humilde pero notable integrante del reino de las plantas perteneciente a la familia "Arecaceae" cuyo nombre nativo es Kan-Kán, pero mejor conocida para el resto de la humanidad como la Palma Chilena; es la "Jubaea Chilensis"; que significa Palma Chilena Vinera, la cual nos ha brindado por años la única, original y deliciosa "Miel de Palma", la cual apaciguó los ímpetus del alma de Gnenechén -el Omnipotente Dios de los Mapuches- desde mucho antes de la llegada de los Castellanos(1) a América.

(1) El 12 de Octubre de 1492 cuando Don Cristóbal Colom (no Colón, que además era Mallorquín y no italiano o genovés como creen lo ilusos) llegó a las América, plantó la onerosa bandera y los blasones de Castilla en las tierras recién descubiertas, simplemente porque España no existía todavía en ese entonces. Los "españoles" no llegaron al nuevo continente, sino que lo hicieron los Castellanos y las Gentes de Aragón provenientes de las comarcas de Isabela I (Isabel de Castilla), Reina de Castilla y León; y de Ferdinando El Católico (Fernando de Aragón), Rey de Aragón, Sicilia, Nápoles y Valencia.

La Jubaea Chilensis es la única especie existente de la familia (o género) Arecaceae, que aún sobrevive pertinazmente los intransigentes abusos humanos. Esta palmerita es nativa del suroeste de América del Sur, y en la región central de Chile se le considera endémica. En Chile central entre los 32°S y 35°S y al sur de la Región de Coquimbo, y la Región de Valparaíso es donde se encuentra en más abundancia. También se encuentra, aunque en menos profusión, en la Región Metropolitana de Santiago, en la Región de O'Higgins y en el norte de la Región del Maule con su clima mediterráneo y estaciones secas y prolongadas.

Durante mucho tiempo se creyó que la palma de Isla de Pascua (ya extinguida) también pertenecía a la familia "Arecaceae", pero es de distinto género y ahora se le categoriza en su propia y privativa familia: "Paschalococos". Y nó, nó señor, no significa pásame los cocos como los flaites chilenos asumen. ¿Qué cosas, no? Si usted quiere los cocos de la palmerita, los tiene que cosechar usted mismo.

Esta inocente palmerita es más supercalifragilística que Mary Poppins en monokini. Durante su larga vida llega a medir hasta 25 metros de altura, y su tronquito desarrolla un diámetro de hasta 1,3 metros en la base, y muchas veces es más grueso en su parte alta. ¡Las otras palmeras han admirado siempre sus sensuales y vertiginosas caderas! Solamente comienza a florecer cerca de los 60 años de edad (como yo), cuando llega a su edad reproductiva (como yo). Sus hojas en forma de pluma parecen pequeñas comparadas con su ciclópeo tamaño, pero miden alrededor de 3 a 5 metros de longitud, coronando esta palmera en forma graciosa y desbandada, como la simbiótica peluca chascona del "Tony Caluga".

La Jubaea Chilensis más grande en existencia que se conoce es un espécimen que se le mantiene puertas adentro, como planta de interior en los Jardines Botánicos Reales Kew, en Inglaterra; y mide una cachá regrande de metros.

Su prima, la sexy "Dasyphyllum Excelsum", es de la familia "Asteraceae" y se conoce en Chile como Bulli, y se parece un poco al Eucaliptus. Se encuentra esparcida coquetamente entre Quillota y Cauquenes, y también habita en el Parque Nacional Cerro La Campana tal como su prima. Estas primas, la "Jubaea Chilensis" y la "Dasyphyllum Excelsum" están escritas con tinta roja en la lista de especies en extinción.

Lo que no me puedo explicar por más que trato (¿Quizá porque ahora soy gringo?), y desde mi punto de vista esto constituye una omisión indocta e inaceptable, es que Chile ha reconocido como especies nacionales simbólicas a la Araucaria, a la Araucaria Araucana, al Alerce (Fitzroya Cupressoides para los más entendidos), y a la Semper Glorificus Copihue (Lapargeria Rosea --como les escribí acerca de ella hace tan poco), e inexplicablemente y sin razón colegida; no han incluído entre estas supercalifragilísticas especies a la Jubaea Chilensis ¡que tiene unos coquitos tan lindos! ¿Qué cosas, no?

¿Será quizá producto de la actitud política radical y pancista, tan inherente y propia de los sucios y desvergonzados manejos administrativos de los chuecos y moralmente corcovados políticos de nuestra era? Quizá esto obedece a su lema natural intrínseco : "Omne mea nam" -- ¡todo para mí! Pues esto no me extraña un exiguo mínimo.

Hay dos mil ochocientas especies de palmáceas desperdigadas en un extraordinario concierto y despliegue biótico por todas las superficies que están por sobre el nivel del agua en este cuasi-redondo y rotatorio planeta, pero entre todas ellas, la palma chilena es la de más pasmoso y soberbio desarrollo. Aunque no hay estudios científicos conocidos que aseveren que estas plantas tienen más de de mil años de antigüedad, puede ser tácitamente señalado en numerosos estudios la referencia a la longeva edad de estas prehistóricas especies.

La raíz de esta palmera es muy curiosa ya que no posee una raíz comparativa a las de los árboles. En vez de poseer grandes raíces; del tronco germinan una gran cantidad de fibrillas delgadas que miden casi un centímetro de diámetro, pero que tienen hasta 15 metros de largo, de las cuales solo un pequeño porcentaje de ellas socavan en profundidad para buscar aguas subyacentes. La mayoría de estas raicillas se extienden horizontalmente, lo que le da poca sustentación a la palmera, y la hace vulnerable a los vientos fuertes, de la misma forma en que los nefastos políticos desestabilizan a su discreción nuestros países. Por eso es que cuando un jugador de fútbol se lo pasa cayéndose al suelo lo tildan de "palmera". Los pensamientos de muchos políticos son como las raíces de las palmeras: la mayoría escasamente profundos, y el resto; superficial. ¿Qué cosas, no?

Por si no se lo habían enseñado en el Ercilla (2), la Jubaea Chilensis se reproduce por semillas. Éstas están envueltas en vainas de un tamaño aproximado a un metro las cuales se denominan espatas. Cuando estas vainas maduran, florecen y dan fruto. Una vez que los frutos se secan, las semillas se liberan y se diseminan en la tierra alrededor de la palmera, y dependiendo de las condiciones de la biota ambiental y del ecosistema en que se encuentran, la semilla puede demorarse varios meses en germinar, y en ciertos casos, varias temporadas. Últimamente su reproducción y crecimiento no está regido por el clima atmosférico, sino que por el clima político, que por cierto es conducente a nada, y es por eso que nuestra amada palmerita está en vías de extinción. ¿Qué cosas, no?

(2) El "Ercilla", es conocido ampliamente por la humanidad inteligente y por sus educandos como el "Glorioso y Célebre Instituto Alonso de Ercilla de Los Hermanos Maristas de Chile". Nuestro espléndido colegio fué fundado por los Hermanos Maristas en la ciudad de Santiago del Nuevo Extremo en Chile por allá por el año de 1929. Fué declarado "Cooperador de la Función Educacional del Estado" por Decreto Oficial de la República de Chile N° 1444 con fecha 30 de Abril de 1929. ¡Esto sí es "cool"! Nota:El Ercilla es un Colegio Católico, pero no es culpa mía.

Leyenda
Hay una leyenda de la cual no se tienen muchas referencias verosímiles, pero que por milagro la escuché años "A" de la boca de un Indio Alacalufe(3) durante una de mis travesías cuando me fuí a descubrir la Isla Desolación, enclavada en los silentes dominios del Estrecho de Magallanes, en el antártico sur de nuestro cabizbajo planeta. Afortunadamente "escuché" esta leyenda porque por esos años sordos, yo no le escuchaba u obedecía a nadie, así que el haber escuchado una vez; es casi un milagro. Me acuerdo de esto porque mi insensato padre me amenazó con hacer un trueque con los Alacalufes, y cambiarme por un saco de "choros" si me seguía negando a "escuchar". Forzado por las circunstancias de sobrevivir, escuché. El panorama de vivir entre los Alacalufes --y esto dicho con todo el máximo respeto de un hombre civilizado por estos extraordinarios aborígenes australes-- no era una opción que estaba dispuesto a considerar en esa edad de mi vida. ¡Los Alacalufes no tenían ni teléfono ni tele!

(3) Los Alacalufes (o Kawésqar) son gentes nomádicas marítimas que viven en el sur de Chile en la Península de Brunswick, y en las islas Wellington, Santa Inés, y Desolación. Su lenguaje es el Kawésqar. Nunca mire a "huevo" a los Kawésqar, porque al igual que la mayoría de los indígenas de Chile, son bilingües ya que para comunicarse con la cultura dominante deben aprender el Castellano como segunda lengua. ¿Es usted bilingüe? ¿Ve?, ¡No joda!

De acuerdo a Urrac Sectiser --que significa Caballo (Urrac) del Viento del Este (Sectiser), en la lengua Kawésqar--, un singular y sonriente Alacalufe pataco y fuerte que conocí durante mi travesía; me relató un cuento de su pueblo. Este relato se supone que es cierto porque cuando me lo estaba contando, la abuelita de Urrac Sectiser; doña Ypacolis Iacepáaiselop (mujer de la luna) que escuchaba atentamente la narración, expresaba su aprobación con un movimiento de cabeza en signo de asentimiento. Yo pensé al principio que la señora tenía Parkinson, o un "tic" nervioso, o a lo mejor estaba media loca como su nombre lo indicaba, pero al parecer no era así. El cuento narra lo siguiente:

Hubo una vez un Alacalufe beligerante y bellaco de nombre Akschene Actási (Hombre Hediondo en Kawésqar) que nadie lo podía tragar en la tribu porque era pendenciero, malintencionado, y abusivo. Se lo pasaba borracho y molestando a la gente sin ninguna razón. No podía ver nada sano, hermoso, o importante sin estropearlo o destruírlo. Su nombre se derivaba de su aspecto y costumbres poco refinadas: se meaba en su ropa cuando estaba durmiendo la "mona", no se limpiaba bien el culito después de ir a depositar en el campo, no se bañaba y se escondía de la lluvia, y después de comer pescado no se lavaba los dientes. En fin, era un flaite Alacalufe con tufo a abogado deshonesto.

Un día, Akschene Actási andaba caminando por las orillas de una islita cerca de Isla Desolación y tropezó con un grupo de palmeritas nuevas que crecían sin ser molestadas hasta el momento. Sin fijarse al caminar, el estulto Akschene Actási tropezó con una de ellas y se hirió un pié; el que no era tan grande como el de los Patagones (4), pero que le servía muchísimo para caminar. Akschene Actási se enfureció con la joven e inocente palmera, y para vengarse del daño que le había cometido, recogió una enorme piedra que yacía cercana, y aplastó a la palmera. Le asentó la enorme piedra en su corona a la palmera, lo que la aplastó hasta que casi la derribó al suelo. Acto seguido, este pendejo maldito reanudó su camino profiriendo enojado: "¡Tahuasalúl ahuork! (¡muérete porquería!)" --en Castellano actual sería: ¡Ándate a la chucha!--.

(4) Los Patagones (o Tehuelches, que significa "Gente Bravía en Mapudungún o Mapuche) --según nos enseñó nuestro amado Profesor de Historia Don Jorge Gutiérrez; es el nombre genérico que se le ha dado al conjunto de etnias amerindias de la Patagonia y de la región Pampeana en América del Sur. Ellos, aunque divididos en varios grupos, hablaban lenguas diferentes pero compartían rasgos culturales comunes. Este conjunto de etnias suele denominarse Complejo Tehuelche. Se dice que tenían pies enormes y que no necesitaban Skis para esquiar, ni tabla para "surfear".

La palmera llena de dolor y angustia trató desesperadamente de zafarse de la piedra que estaba firmemente enredada en su corona sacudiéndose para todos lados, empujando, inclinándose, pero por más que trató, no lo pudo conseguir. La piedra estaba firmemente adherida a su corona, y por más que lo intentó, no la pudo soltar ni deshacerse de ella y entonces cuando perdió todas sus fuerzas en este intento de zafarse, finalmente quedó abatida mientras que las otras palmeras la miraban desconsoladas y sin poder prestarle ninguna ayuda.

Entonces la joven palmera arañó el suelo y con algunas de sus raíces excavó el húmedo suelo Alacalufe sureño y se mantuvo en pié desafiante a pesar del enorme peso de la piedra que la aplastaba inicuamente. Como no podía estirar sus ramas para captar la humedad ambiental y poder beber, fué hundiendo enérgicamente sus raíces tan profundamente hasta que encontró las vertientes de agua más subterráneas del oasis. Esas aguas frescas y profundas la alimentaron y fortalecieron, dándole la tenacidad para empujar la piedra tan alto, que el viento la hacía balancear, pero la piedra nunca se desplomó a tierra desde su corona. En este esfuerzo por crecer con tamaño peso encima, la palmera creció tan alta que ya ningún árbol le hacía sombra a su corona de hojas horizontales. El agua límpida de las profundidades y el cariñoso sol de la constelación de Fénix, convirtieron a la joven palmerita en una palmera reina enorme y fuerte que era una verdadera beldad.

Al cabo de unos lentos y numerosos años, volvió el malvado Akschene Actási a pasar por el lugar en que había torturado a la palmerita, para alegrarse la vida y regodear su vista con el árbol que él había estropeado unos años antes. Buscó por todos lados sin encontrarla. Él estaba seguro de la ubicación de la palmera, pero por más que buscó, solo veía palmeras altas y fuertes, en especial una de ellas que era la más alta de todas y las más fuerte también. Entonces esa palmera bajó su corona hacia Akschene Actási, le enseñó la piedra que todavía estaba empotrada en su corona y le dijo: “Akschene Actási, tengo que darte las gracias, porque tu carga aunque injusta y desmerecida me ha hecho fuerte. Pero no me ha hecho fuerte por tu maldad, sino porque me rehusé a aceptarla”.

La palmera continuó dirigiéndose al Alacalufe maldito agregando: "Ahora ya no necesito más esta enorme y pesada piedra, así que te la devuelvo". Acto seguido se inclinó sobre Akschene Actási y le dejó caer la pesada roca desde gran altura en la cabeza, aplastándolo como a un sapo. Fin. Moraleja: No sea desgraciado. ¡Sería portentoso que nosotros pudiésemos devolverles las piedras que nos han colocado encima de nuestras vidas los abogados deshonestos, los políticos mentirosos y los curas depravados!

De Vuelta a la Jubaea Chilensis
La palma chilena, llamada Kan-Kán por los antiguos habitantes de esta región, fué muy importante en el pasado, ya que a falta de industria maderera, sus hojas y las fibras de su tronco se utilizaban para techar viviendas; y sus frutos y la miel que se extraía de ellos desde hace muchos siglos, constituían y siguen constituyendo una excelente fuente alimenticia para el hombre. Desafortunadamente, ésta es una de las causas principales que han llevado a la palma chilena a vías de extinción y por eso esta noble palma se encuentra en escaso número, ya que para obtener su codiciada miel, es necesario cortar la palma provocando su muerte. Ya postrada en el suelo, a la palma se le cortan las hojas para que de ahí sangre la preciosa savia que al escurrirse, le va sangrando la vida. Una vez procesada esta savia, dá origen a la extraordinaria Miel de Palma. ¿Qué cosas, no?

Algo de Historia
Si bien existe nutrida literatura sobre esta ingenua floresta, en la mayoría de los casos se trata de investigaciones muy especializadas y hasta parciales sobre el tema de la Jubaea Chilensis. Por lo general estos estudios o trabajos investigativos forman parte de tesis universitarias, trabajos de investigación inéditos, o informes técnicos de circulación restringida. La Jubaea Chilensis es sin duda alguna, el James Bond de las palmeras.

A pesar de que las palmeras que son el árbol símbolo de las regiones tropicales, y que están situadas ahora en climas templado-fríos como en Chile, se conjetura de que éstas sean resabios de épocas más cálidas. Esto se debe a que hace aproximadamente 120 millones de años (y esto es cierto porque me lo dijo mi abuelita), cuando el quiebre de Pangaea era más evidente a finales del período Cretáceo y a comienzos del período Terciario, románticos períodos en donde desgraciadamente no había ni un gil que pudiese salir a observar los Solsticios, la mayor parte de la superficie de la tierra estaba dominada por climas tropicales. A continuación de estas edades Paleontológicas, se produjo un enfriamiento progresivo del planeta que terminó en los períodos glaciares. Las palmeras, al igual que otros árboles, se retrajeron a zonas más abrigadas del frío, algunas quedando aisladas como en el caso de la Jubaea Chilensis. Esta especia ha sobrevivido desde entonces y hasta hoy en nuestro período Cuaternario, período en que desde hace 1,6 millones de años existen todos los animales y alimañas que tenemos hoy, incluyendo abogados, políticos y curas. ¡Ha!, y también el ser Humano. (Se dice que el Chupacabras es la cruza de un abogado deshonesto, un cura homosexual y una política fea. La verdad es cruda, pero no duele).

La Jubaea Chilensis tiene una primorosa y pintoresca prima que habita en las islas del archipiélago Juan Fernández, que se le conoce como la Palma Chonta, pero que su nombre verdadero es "Juania Australis", y no como "La Juanita del Sur" como algunos morones creen. Esta palma también está enfrentada a su extinción.

La Intervención Humana
Luego, la especie más perfecta, la más desgraciada, la más inconsciente y la más depredadora de todas en la naturaleza, el hombre, emprendió su impune asalto y su infecundo combate en contra del bosque y del matorral nativo. La pobre Jubaea Chilensis hoy subsiste a duras penas, en forma natural y con el gran desdén irresponsable del hombre, solo en algunas escasas agrupaciones aisladas. En Chile, este proceso destructor inconsciente se desata con la inesperada llegada de los conquistadores, y en muchos lugares aún continúa su devastador e irresponsable azote hasta nuestros días. ¿Qué cosas, no?

Así que mi querido lector, la próxima vez que usted tenga el lujo y la suertuda fortuna de pasar en frente de una de estas silenciosas, agraciadas, y colosales palmeritas, por favor no la mire tan "a huevo" señor, y muestre un poco más de respeto y civilidad por este colosal sobreviviente de la chilenidad ancestral chilena. Muchas gracias caballero.

El Loco

El Correo de las Brujas

¿Es cierto que si Cristóbal Colón se hubiese detenido a pedir direcciones habría descubierto América tres años antes? Así lo afirman las malas lenguas…

Lo cierto es que si nuestro flamante Descubridor se hubiese detenido a preguntar dónde carajo se encontraba el Nuevo Mundo, digamos… en Pombas, Cape Verde, entre Mauritania y las Guyanas, él no habría llegado nunca a tiempo para descubrir América antes que los Holandeses. La única razón de por qué Colón no miró los futuristas y fraudulentos mapas del cartógrafo Américo Vespucio es porque se les quedaron en su casa, en la cama sin hacer, debajo del guatero.

Las mujeres siempre reclaman de que nosotros los hombres nunca pedimos direcciones ni paramos a preguntar por ellas. ¡Simplemente asumen que estamos perdidos! ¡No entienden la dinámica estratégica y lógica de la psiquis masculina! Es muy simple. Analicemos el primer viaje de Colón. ¿Qué hubiese pasado si para en Pombas?

Primeramente, Pombas era una hermosa y paradisíaca playa en ese entonces, con arenas blancas como los sueños, aguas claras y cristalinas como un suspiro, nirvanesca vegetación extraída del edén, y un clima absolutamente orgásmico. Por un lado, los indios que habitaban Pombas no tenían la más peregrina idea de qué coños estaba hablando don Cristóbal. Segundo, el día de la goma iba a convencer a sus marineros que se subieran de vuelta a esa carabela incomoda, hedionda, y sin letrinas para ir a marearse de nuevo. Y tercero, lo más grave del asunto es que las mujeres de abordo (que no eran ni muchas ni bonitas), hubiesen convencido a unas cuantas femíneas aborígenes ¡para que las acompañaran a limpiar la jodida carabela!

¡Ay mi madre! Entre sacudir el polvo, limpiar los camarotes, baldear las cubiertas, ventilar los pedos de los dormitorios, ordenar las hamacas, parchar las velas, lavar la ropa, desenredar las espías, remendar las jarcias, sacarle el óxido a los cañones, desinflar la muñeca del puesto de vigía, bañar a Rodrigo de Triana, porque al huevón no lo tenían al cateo porque tenía buena vista, sino porque ¡olía que se las traía! (y allá arriba, no molestaba a nadie aparte de las gaviotas), raspar el casco, pulir las armas, cambiar el agua, pelar a todo el mundo y finalmente decorar la carabela; los marineros en tierra ya hubiesen jubilado y se hubiesen embarcado con el Teniente Bello que SÍ paró a preguntar (y ya ven lo que pasó)!

¡En este ejemplo podemos claramente apreciar el control de daños que Colón hizo al no parar en Pombas! ¡La dinámica estratégica y lógica de la psiquis masculina funciona y está comprobada! Y hay más.

Traigamos este paradigma a nuestro tiempo presente. ¿Qué pasaría si tenemos que ir a un lugar lejos en la ciudad y paramos a pedir direcciones? Esto le paso a un amigo mío ¡y todavía está en coma! Mi ex-amigo, desafiando absurdamente la dinámica estratégica y lógica de la psiquis masculina, se detuvo neciamente a preguntar… El primer error fatal fué que no miró donde estaba. Decidió detenerse inconsecuentemente en una gasolinera. Ustedes dirán, “¿Y que tiene de malo una gasolinera? ¡Está dentro de la potestad de macho, matador y dominante el parar en un gasolinera! ¡Es casi como parar en la ferretería!” Si. Es cierto mis queridos colegas del sexo grueso. El problema está que por la falta de su inminente experiencia cometió un mortífero error. ¡Al frente de la gasolinera había un MALL!

Para qué les cuento. Al preciso momento de darse cuenta de su impúdico error, su mujer ya estaba hipnotizada y en avanzado estado en el trance que los Psiquiatras llaman (Hipnosis de Shopping), y desgraciadamente para sellar su mala fortuna, la luna llena ya había completado su ciclo posesionador. Paralizado por el terror, mi ex-amigo no pudo detener a su mujer que ahora corría aullando desenfrenadamente por los pasillos del Templo de Las Lucas con una excitación solo emulada por los pandemónicos sacrificios humanos en las obscuras y remotas selvas de Mayab.

Les voy a ahorrar los tétricos y espeluznantes detalles del descuartizamiento financiero que sufrió este pobre y triste organismo humano, fútil e irresponsable víctima de la absoluta carencia de la imprescindible dinámica estratégica y lógica de la psiquis masculina. Los primeros desgarrantes alaridos salieron de las tarjetas de crédito, los siguieron los desenfrenados aullidos de la chequera, que se confundían dolorosamente entre los sollozos y los férvidos gemidos de la desamparada billetera que tenía los billetes desorbitados.

Aquí necesito guardar un deferente minuto de silencio para no agobiarme por la emoción y el pánico descontrolado. Tengo un nudo ciego en la… garganta… Snif… Gracias.

Espero que esta desgracia de nuestro género y la desdichada y aterradora experiencia de mi ex-amigo les sirvan de ejemplo para el futuro. Tengo muchos atroces y espeluznantes ejemplos para recalcar caracterizadamente este ignominioso error, pero no es mi primera intención el torturarlos o provocarles severos y permanentes daños mentales y emocionales, solo quiero ponerlos sobre aviso como lo haría con cualquier alma inocente. Y si por esas extrañas y demoníacas circunstancias de la vida (que no se dan nunca) en que están ligeramente desorientados, probablemente por la influencia de alguna fuerza negra completamente fuera de vuestro control, y se ven forzados a detenerse a preguntar, ¡háganlo rápida y diligentemente, y apreten cueva lo antes posible! No vayan a hacer lo que hizo Moisés (que no paró un par de segundos a preguntar!). ¡NUNCA HAGAN ESO! …40 años… ¡que jodienda!

En defensa de Moisés puedo decir que este pobre hombre estaba agobiado por el pelambre de que las mujeres lo habían hecho objeto por no parar en el mercado Egipcio, por la nueva ley que se le implantó sin darle tiempo para una campaña (El problema con la nueva ley es que tenía algo que ver con el Transdesierto de San Tiago, santo que NO es de mi devoción), además se les había terminado el tequila, y la barba la tenía llena de piojos. Es presión suficiente para que un hombre falle.

Ahora, ¿quienes son los heroicos miembros de nuestra humanidad masculina que jamás de los jamases se detienen a pedir direcciones?

Santa Clós
Superman
Sponge Bob Square Pants
Los astronautas
Los taxistas (SIEMPRE saben donde están)
Los mojones
El conejito Energizer
El cometa Hailey
La inflación
Las cuentas
Las suegras

Tampoco hay que confundir PERDIDO con otra cosa:

Stanley Livingstone NO SE PERDIÓ, estaba escondido.
Roald Amundsen TAMPOCO SE PERDIÓ, estaba encabronado.
Amelia Earhart SÍ QUE SE PERDIÓ.
George Bush NO ESTÁ PERDIDO, está confundido.
Sir John Franklin NO SE HA PERDIDO AÚN, solo que no ha llegado todavía.

No hay necesidad de preguntar por direcciones. Si lo que buscamos no está delante de nosotros, ¡es porque ya lo pasamos!

Hasta lo niños entienden el paradigma de direcciones: Un niñito estaba parado en la calle esperando que su mama saliera del almacén. Mientras esperaba, un hombre se le acerco y le pregunto, “Hijo, puedes decirme donde esta la oficina de correos?”

El niñito respondió, “Si señor, siga derecho por esta calle dos cuadras más, y después doble a la derecha. A media cuadra de la esquina está el correo”.

Hombre le agradeció afablemente al niñito y le dijo, “Yo soy el nuevo Cura en la ciudad, y me gustaría invitarte a la misa de este Domingo. Te mostrare como ir al cielo”.

El niñito lo miró de reojo y le respondió, “¡T’ai loco! ¡No sabís ni donde está el correo y me v’ai a decir como ir p’al cielo, huevón!”.

Como razón existencial para explicar nuestra fobia a pedir direcciones, es nuestra propia naturaleza. ¡Nuestra inhabilidad para pedir direcciones es genética! Esa es la razón de por qué necesitamos 500.000.000 espermios para fertilizar un huevo. ¡Ninguno para a pedir direcciones!

Bueno, con lo que respecta a mi ex-amigo, ahora está convertido en un vegetal. Es triste, pero si quieren verlo vayan al supermercado y diríjanse a la sección: Lechugas.

Que las queridas mujeres que leen esto no se sientan aludidas. Esto NO es para ustedes, es para LAS OTRAS MUJERES que nos hacen la vida más “hechicera” (tampoco significa que las otras sean brujas, aunque se movilicen en escoba híbrida).

El Loco

El Correo de las Brujas

¿Es cierto que si Cristóbal Colón se hubiese detenido a pedir direcciones habría descubierto América tres años antes? Así lo afirman las malas lenguas…

Lo cierto es que si nuestro flamante Descubridor se hubiese detenido a preguntar dónde carajo se encontraba el Nuevo Mundo, digamos… en Pombas, Cape Verde, entre Mauritania y las Guyanas, él no habría llegado nunca a tiempo para descubrir América antes que los Holandeses. La única razón de por qué Colón no miró los futuristas y fraudulentos mapas del cartógrafo Américo Vespucio es porque se les quedaron en su casa, en la cama sin hacer, debajo del guatero.

Las mujeres siempre reclaman de que nosotros los hombres nunca pedimos direcciones ni paramos a preguntar por ellas. ¡Simplemente asumen que estamos perdidos! ¡No entienden la dinámica estratégica y lógica de la psiquis masculina! Es muy simple. Analicemos el primer viaje de Colón. ¿Qué hubiese pasado si para en Pombas?

Primeramente, Pombas era una hermosa y paradisíaca playa en ese entonces, con arenas blancas como los sueños, aguas claras y cristalinas como un suspiro, nirvanesca vegetación extraída del edén, y un clima absolutamente orgásmico. Por un lado, los indios que habitaban Pombas no tenían la más peregrina idea de qué coños estaba hablando don Cristóbal. Segundo, el día de la goma iba a convencer a sus marineros que se subieran de vuelta a esa carabela incomóda, hedionda, y sin letrinas para ir a marearse de nuevo. Y tercero, lo más grave del asunto es que las mujeres de abordo (que no eran ni muchas ni bonitas), hubiesen convencido a unas cuantas femíneas aborígenes ¡para que las acompañaran a limpiar la jodida carabela!

¡Ay mi madre! Entre sacudir el polvo, limpiar los camarotes, baldear las cubiertas, ventilar los pedos de los dormitorios, ordenar las hamacas, parchar las velas, lavar la ropa, desenredar las espías, remendar las jarcias, sacarle el óxido a los cañones, desinflar la muñeca del puesto de vigía, bañar a Rodrigo de Triana, porque al huevón no lo tenían al cateo porque tenía buena vista, sino porque ¡olía que se las traía! (y allá arriba, no molestaba a nadie aparte de las gaviotas), raspar el casco, pulir las armas, cambiar el agua, pelar a todo el mundo y finalmente decorar la carabela; los marineros en tierra ya hubiesen jubilado y se hubiesen embarcado con el Teniente Bello que SÍ paró a preguntar (y ya ven lo que pasó)!

¡En este ejemplo podemos claramente apreciar el control de daños que Colón hizo al no parar en Pombas! ¡La dinámica estratégica y lógica de la psiquis masculina funciona y está comprobada! Y hay más.

Traigamos este paradigma a nuestro tiempo presente. ¿Qué pasaría si tenemos que ir a un lugar lejos en la ciudad y paramos a pedir direcciones? Esto le pasó a un amigo mío ¡y todavía está en coma! Mi ex-amigo, desafiando absurdamente la dinámica estratégica y lógica de la psiquis masculina, se detuvo neciamente a preguntar… El primer error fatal fué que no miró donde estaba. Decidió detenerse inconsecuentemente en una gasolinera. Ustedes dirán, “¿Y que tiene de malo una gasolinera? ¡Está dentro de la potestad de macho, matador y dominante el parar en una gasolinera! ¡Es casi como parar en la ferretería!” Si. Es cierto mis queridos colegas del sexo grueso. El problema está que por la falla de su inminente inexperiencia cometió un mortífero error. ¡Al frente de la gasolinera había un MALL!

Para qué les cuento. Al preciso momento de darse cuenta de su impúdico error, su mujer ya estaba hipnotizada y en avanzado estado en el trance que los Psiquiatras llaman (Hipnosis de Shopping), y desgraciadamente para sellar su mala fortuna, la luna llena ya había completado su ciclo posesionador. Paralizado por el terror, mi ex-amigo no pudo detener a su mujer que ahora corría aullando desenfrenadamente por los pasillos del Templo de Las Lucas con una excitación solo emulada por los pandemónicos sacrificios humanos en las obscuras y remotas selvas del Mayab.

Les voy a ahorrar los tétricos y espeluznantes detalles del descuartizamiento financiero que sufrió este pobre y triste organismo humano, fútil e irresponsable víctima de la absoluta carencia de la imprescindible dinámica estratégica y lógica de la psiquis masculina. Los primeros desgarrantes alaridos salieron de las tarjetas de crédito, les siguieron los desenfrenados aullidos de la chequera, que se confundían dolorosamente entre los sollozos y los férvidos gemidos de la desamparada billetera que tenía los billetes desorbitados.

Aquí necesito guardar un deferente minuto de silencio para no agobiarme por la emoción y el pánico descontrolado. Tengo un nudo ciego en la… garganta… Snif… Gracias.

Espero que esta desgracia de nuestro género y la desdichada y aterradora experiencia de mi ex-amigo les sirvan de ejemplo para el futuro. Tengo muchos atroces y espeluznantes ejemplos para recalcar caracterizadamente este ignominioso error, pero no es mi primera intención el torturarlos o provocarles severos y permanentes daños mentales y emocionales, solo quiero ponerlos sobre aviso como lo haría con cualquier alma inocente. Y si por esas extrañas y demoníacas circunstancias de la vida (que no se dan nunca) en que están ligeramente desorientados, probablemente por la influencia de alguna fuerza negra completamente fuera de vuestro control, y se ven forzados a detenerse a preguntar, ¡háganlo rápida y diligentemente, y apreten cueva lo antes posible! No vayan a hacer lo que hizo Moisés (que no paró un par de segundos a preguntar!). ¡NUNCA HAGAN ESO! …40 años… ¡que jodienda!

En defensa de Moisés puedo decir que este pobre hombre estaba agobiado por el pelambre de que las mujeres lo habían hecho objeto por no parar en el mercado Egipcio, por la nueva ley que se le implantó sin darle tiempo para una campaña (El problema con la nueva ley es que tenía algo que ver con el Transdesierto de San Tiago, santo que NO es de mi devoción), además se les había terminado el tequila, y la barba la tenía llena de piojos. Es presión suficiente para que un hombre falle.

Ahora, ¿quienes son los heroicos miembros de nuestra humanidad masculina que jamás de los jamases se detienen a pedir direcciones?

Santa Clós
Superman
Sponge Bob Square Pants
Los astronautas
Los taxistas (SIEMPRE saben donde están)
Los mojones
El conejito Energizer
El cometa Hailey
La inflación
Las cuentas
Las suegras

Tampoco hay que confundir PERDIDO con otra cosa:

Stanley Livingstone NO SE PERDIÓ, estaba escondido.
Roald Amundsen TAMPOCO SE PERDIÓ, estaba encabronado.
Amelia Earhart SÍ QUE SE PERDIÓ.
George Bush NO ESTÁ PERDIDO, está un poquito confundido.
Sir John Franklin NO SE HA PERDIDO AÚN, solo que no ha llegado todavía.

No hay necesidad de preguntar por direcciones. Si lo que buscamos no está delante de nosotros, ¡es porque ya lo pasamos!

Hasta los niños entienden el paradigma de direcciones: Un niñito estaba parado en la calle esperando que su mamá saliera del almacén. Mientras esperaba, un hombre se le acercó y le preguntó, “Hijo, puedes decirme dónde está la oficina de correos?”

El niñito respondió, “Si señor, siga derecho por esta calle dos cuadras más, y después doble a la derecha. A media cuadra de la esquina está el correo”.

Hombre le agradeció afablemente al niñito y le dijo, “Yo soy el nuevo Cura en la ciudad, y me gustaría invitarte a la misa de este Domingo. Te mostraré como ir al cielo”.

El niñito lo miró de reojo y le respondió, “¡T’ai loco! ¡No sabís ni donde está el correo y me v’ai a decir como ir p’al cielo, huevón!”.

Como razón existencial para explicar nuestra fobia a pedir direcciones, es nuestra propia naturaleza. ¡Nuestra inhabilidad para pedir direcciones es genética! Esa es la razón de por qué necesitamos 500.000.000 de espermios para fertilizar un huevo. ¡Ninguno para a pedir direcciones!

Bueno, con lo que respecta a mi ex-amigo, ahora está convertido en un vegetal. Es triste, pero si quieren verlo vayan al supermercado y diríjanse a la sección: Lechugas.